Brasil 2019: Un proyecto… un sueño.

Volar en nordeste de Brasil ha sido algo que hemos mirado con buenos ojos desde hace mucho tiempo.

Cada charla donde salía el tema terminaba igual:
“Tal vez… algún día…”

El nacimiento de este proyecto

Hace algunos meses, durante una charla de tercer tiempo con Lucas (piloto de avión  e iniciándose en el parapente), hablábamos de competencias y de mis resultados a nivel nacional. 

Y surgió una pregunta que ya he escuchado varias veces:

¿Nunca hiciste el intento  a nivel internacional?

Mi respuesta fue la de siempre:
– Se necesitan ganas, tiempo, presupuesto…

Lucas me mira, se lo ve pensante. Para mí sorpresa me dice:
– ¡Tiene que ser posible! Si vos tenés las ganas,  ¡yo me ocupo del resto!

Lo miro. No salgo de mi sorpresa… ¡Ganas me sobran!

Poco después, esta charla se repite en otro 3er tiempo,  pero ya con más pilotos amigos. Ese día estaba la mayoría de los habitué de General La Madrid.

La voz es unánime… ¡Sí! ¡Cuento con todos ellos para colaborar!  

😀

Para el financiamiento surge como opción organizar cenas (peñas), algo muy común en el ambiente automovilístico aunque no se ve mucho en nuestro deporte.

A partir de ahí, Lucas se convierte en un jugador de toda la cancha, y está presente en todo lo que involucraba este viaje.

Se confirma!

Muy conocido en el ambiente parapentil es Abelardo ( quien produce y vende los productos de vuelo de marca Kraft).

Con Abelardo nos conocemos desde hace 14 años ya, nos hicimos amigos cuando ambos nos iniciábamos en la actividad. El ha sido siempre mi sponsor y el primero en dar una gran ayuda cada vez que se necesitó.

Le cuento el proyecto/sueño y su respuesta :
– Y, sí. Tenés que ir… ¡Yo te doy una mano!

¡Es un gran SI! Tan grande es su SI que ya realiza la  reserva para nuestro viaje, dejando confirmado que de una u otra manera ahí vamos a estar.

Ahora empieza la otra etapa: entrenar, ocuparme de todo lo necesario para armar el equipo, y concretar los pasos restantes para el viaje que ya tenía fecha.

¡Mi rostro es chico para semejante sonrisa!

Un pequeño detalle…

Algo importante para este Brasil 2019 sería tener un parapente, ¿no? 🙂

Hace ya muchos años Skywalk Paragliders me ha concedido el honor de ser parte de su Team Pilots.

Esta membresía me da la facilidad de contar con un parapente nuevo  en el inicio de cada temporada. Pero eso también significa que a final de temporada debo desprenderme de la vela que volé, y al momento de iniciar este proyecto… ¡no tengo parapente!

Comento a Manfred y Arne de la empresa Skywalk mi proyecto-sueño. ¡Y también es de su interés!

Empiezan los mail ida y vuelta y los mensajes de Whatsapp definiendo la marcha de las cosas. ¿Qué vela? ¿Una en catálogo o una nueva? ¿Cuando podemos recibirla? ¿Llega a La Madrid o la recibo en Buenos Aires de camino o me la dejan allá en Brasil? ¿Habrá tiempo de probarla?  

Ufff!!! Yo intento dominar mi ansiedad… Pero nunca pude, ¡no va a suceder ahora!

Algo sí está claro, me avisan los sponsor que tendré un arnés nuevo.

Mi arnés Range X-Alps 1 ya tiene muchas horas de vuelo, no está en condiciones para este desafío. Hace poco salió el Range X-Alps 2 como reemplazo y por su diseño siento que será el compañero ideal en esta aventura.

La peña ( primera cena)

Se define fecha, hora y lugar:  ¡sumamos más colaboración!  Los dueños del  salón se ponen a disposición, la familia de Lucas también colabora oficiando de mozos, y otros amigos pilotos consiguen la carne para asar y todo lo que hace falta. 

Con el correr de los días, pilotos y amigos reservan su tarjeta. Muchos, inclusive, se anotan aún sabiendo que por otros compromisos no asistirán esa noche a la cena.

La parte sentimental se hace más intensa para mí. Me motiva y me emociona tanto apoyo y buena onda. Nunca llegué ni siquiera a sospechar que tanta gente tuviera el interés de ser parte de este sueño mío, que cada vez se hacía más real.

Inclusive vecinos de La Madrid que están muy lejos está de la actividad de parapente se acercaban a colaborar. Quieren apoyarme ya sea porque me conocen “de toda la vida”,  o porque saben que llevaré representada esta ciudad que me permitió aprender la disciplina, y que elijo para seguir practicando.

Hasta las autoridades municipales se hacen presente, en forma particular, pero comprometiéndose a colaborar de una o otra manera desde sus funciones públicas.

Así, rodeado de amigos, por un momento me olvido del objetivo de la cena. ¡Tenerlos esa noche conmigo me hizo muy feliz!

Lucas se esconde detrás del mostrador. ¡El gran motor del proyecto!

Lo emocional está diez puntos. El detalle que nos queda todavía pendiente es ínfimo.

¿Qué vela vamos a volar…?

Llega el equipo

Más de una vez mis equipos llegan sobre la hora, muy justo.

Inclusive alguna vez competí en la Ríoja gracias a que Enrique Correa ( Pepo, para los amigos) me prestó su equipo.

Esta vez fue distinto. El regalo de Navidad llega tan adelantado que hasta hay tiempo de probar una nueva vela EN:B y afinar el equipo antes de cerrar las valijas.

Su nombre es Arak, y además de ser bonito el nombre de esta nueva vela “intermedia” de Skywalk, es una vela bien segura.

No es un detalle menor, mi cabeza podrá estar ocupada en tomar decisiones  y tratar de entender cómo funciona este sertao Brasileño. Pero toda elección tiene su costo.

En este caso, la seguridad pasiva que la Arak me permite, tendrá el costo de perder un par de horas de vuelo ( al principio y fin del día) y resignar velocidad. También deberé estar muy atento a no quedar bajo en ciclos largos.

Como compañero de la vela llega el arnés Range X-Alps 2, tal como ya me lo habían anticipado. Tiene una silla cómoda y liviana, con protección de airbag inflable.

Resulta un placer el hecho que, además de su comodidad, ofrece un muy bajo peso : tengo apenas 12 Kg en el equipo completo.

Nunca lo deseo, pero si hace falta estoy preparado para para aterrizar y caminar por largo rato hacia el rescate sin padecer tanto.

Antes de partir llega un vario de back up, Emiliano de  Spin UP nos hace llegar un excelente y cómodo vario sonoro, Javier de Visual 3 nos plotea el casco  y… ¡equipo listo!

Además se suman “Cata”  (Mariana Catani), ofreciendo su gran capacidad para la creación de una web en la cual mantenerlos informados del día a día y, como si eso fuera poco, “Largo” Pablo Acossato se ocupa del seguimiento en vivo a través del spot! 

Una ayuda mas…

La Municipalidad de General La Madrid,  Martin , Guillermo y Marcelo, cumplen con el compromiso prometido y se suman.

Siempre han estado presentes y apoyando nuestro deporte ya sea en la zona o incluso fuera de la provincia, acompañando en campeonatos, eventos, Semana del Cross, etc.

Pero esta vez es distinto, al ser un viaje a otro país alguno podría verlo como un deseo más personal.

Sin embargo, ellos entendieron que mis ganas de volar y superar mis records también conllevan el orgullo de dejar a General La Madrid en el podio más alto. ¡Y se agradece!

Peña, y  al aeropuerto

Realizamos la segunda cena . ¡Se suma más gente a colaborar !  Lucas y su familia, tremendos en la organización. Me siento todavía más contento, más motivado, ¡más feliz! Es casi una despedida, al otro día empieza el viaje.

Partimos para la ciudad de Buenos Aires a las 3 am del Lunes. Como siempre que pasamos por ahí, es obligatoria ir de visita por la casa de la familia Mastricchio. Tuve la suerte de conocerlos en 2009 y su hogar se siente como un mini La Madrid. Es gente amable, humilde, trabajadora, sencilla, afectuosa.

Después de ahí, vamos directo a Ezeiza.

Segunda etapa del viaje: Avión a Sao Paulo. Unas horas de escala y luego la tercera etapa: avión a Fortaleza. Llego al aeropuerto de Fortaleza a las 4 am del Martes… ¡y aún faltan 5 horas de viaje!

Al bajar del avión y retirar mi precioso equipaje me recibe Paulo, el  motorista  (chófer) de nuestra travesía. Paulo me pide disculpas, hay que esperar dos pilotos de Eslovenia que llegan por la tarde y tenemos que hacer tiempo. Para no dejarme varado en el aeropuerto todo el día, me lleva a la casa de su familia. Están sus padres, su esposa, sus hijos. Todos muy amables. ¡También hay “Mastricchios” en Brasil!

Para las 5 de la tarde vamos al aeropuerto a buscar a Ludvic y Tomás, mis colegas parapentistas. Queremos partir cuanto antes para Assu, que será el lugar de nuestros despegues, pero el trámite se demora.

Resulta que las casas de cambio de dinero en el aeropuerto son “oportunistas”, por llamarlo de algún modo. Esto demora todo y finalmente partimos para Assu 3 horas después de lo planeado.

La llegada al hostel es aproximadamente a la 1 de la mañana.   Tardé ni mas ni menos que  46 hs desde que salí de mi casa hasta el mi destino en Assu.

Un poco mucho, ¿no? Estoy cansado, con sueño y en un rato, a las 5 am, hay que desayunar porque a las 6 salimos para el despegue.

Sabía que esto iba a ser duro, pero aún no empezamos a volar, y la aventura ya me está gastando…

Los vuelos

¿Qué decir aquí? Los vuelos han sido detallados anteriormente.

Pero es bueno volver a remarcar que este nordeste brasileño tiene condiciones, y de sobra, para el vuelo XC. Algunos hablan de días con condiciones increíbles, ¡no tuve la suerte de vivirlos!

Este sertao mostró tener muchas horas de vuelo disponibles, eso es seguro.

Pero es chúcaro, no se deja conocer fácilmente, es cambiante, lleno de sorpresas. Poco le importa los pronósticos.  No sabe de evolución de día de forma tradicional y no regala absolutamente nada. O al menos, a mí no me regaló nada. Tal vez otros tengan mejor fortuna.

Y tiene la misma capacidad de sacar una enorme sonrisa como de despertar los demonios más internos. En mi humilde opinión, el sertao ofrece dos menues  para quienes lo visitan por primera vez: te frustra  o te desafia. 

Quienes me conocen saben que no me frustro fácilmente. O si lo hago, se me pasa rápido y no evita que insista. Con lo cual… ¡acepto el convite!

Sé que hay mucho más para sacar de aquí, solo que a mí me falta reflexionar y aprender cómo. Y pienso ocuparme de eso sin falta.

Estos días no fui 100% fiel a mi estilo. Solo tenía 12 días para volar, sabiendo que podía haber alguno de mail clima y alguno de descanso luego de un rescate largo.

Por eso fui más conservador de lo que suelo ser, con el fin de llevarme varios vuelos largos y empezar a estar arriba en el Campeonato del Mundo en Vuelos de Distancia (XC Contest ).

¿Volvería? ¡Sin dudas! Tengo más ganas que antes. ¡Quiero revancha en Brasil 2020!

Lo mejor de todo

El puntaje más alto de ese sertao ( los estados de  Río Grande del Norte y Ceará), ¡se lo lleva su Gente!

Cada aterrizaje  significa nuevos amigos, uno o mas hogares que te abren sus puertas, y te ofrecen su TODO. Sí, su todo. En el norte de Brasil la gente es de condición tan humilde,  como sana y abierta, y de corazon muuuyyyy grande.

Tan grande como todos los que colaboraron, me apoyaron, me escribieron, mandaron mensajes y llamaron, y que estuvieron presentes junto a mí, del modo que fuese, para concretar este sueño.

Infinitas GRACIAS. Ha sido para mí un honor saberlos ahí.

Mi último día de vuelo en Brasil

El domingo 13 de octubre era mi último día de vuelo en Brasil.

Los pronósticos estaban teñidos un poco con la mala fortuna que nos acompañó algunos de los días previos: orientación sudeste (que deriva al espacio aéreo de Mossoró, una ciudad muy grande de la zona) y un viento fuerte y en aumento. 

Solo se iba a poder despegar antes de las 8 de la mañana.

Mucho antes de llegar aquí consulté por los horarios de despegue. La respuesta que obtuve fue que las velas de competición pueden despegar desde las 7 am o incluso antes, pero que por lo suave de la condición las velas estándar despegaban después de las 8 am.

La explicación es, desde luego, que sólo velas con poca tasa de caída pueden sostenerse en el aire.

Frente a la opción de despegar temprano con riesgo de aterrizar pronto o no despegar en absoluto, optamos por el madrugón y así fue que a las 7 de la mañana ya estaba listo para despegar.

Ese día cambiamos de despegue y fuimos a una laguna de poca profundidad que fuera de temporada de lluvias se mantiene seca y es ideal para despegar en todas las direcciones de viento.

Al llegar encuentro muchas buenas velas de compe y muchos buenos pilotos. Felix Rodriguez, Seiko, Ospina y otros estaban aprontando sus equipos junto a mí.

Despego en 4to lugar, incluso habiendo visto que algunas de esas velas rápidas aterrizaban de nuevo por no poder sostener el vuelo. 

No hay espacio para dudar, porque se arma la fila y con el prono del viento en ascenso no puedo demorarme. Salgo solo a sobrevivir, esperando aguantar esa primera hora de térmicas débiles.

A poco de comenzado el vuelo llegan dos velas de dos bandas hasta donde yo estaba, con una compartimos el ascenso, y vemos que la otra arboriza tristemente entre muuuuchos espinillos. No puedo menos que pensar que el pobre piloto va a estar un buen rato para sacar y plegar la vela, y salir al camino, y que va a tener unos cuantos rasguños para cuando salga de allí.

Las primeras dos horas de vuelo, donde costaba subir y avanzar, volé codo a codo con Christoph Dunkel y su vela serial de dos bandas.

Mi hermosa vela Arak,  lejos está del planeo y la velocidad de velas 2 bandas, pero es muy eficiente en trepar térmicas, por eso pudimos compartir 2 hs de vuelo de transiciones cortas y muuucho giro.

Cuando el día mejora, obviamente quedo volando solo, y empiezo a poner ritmo al vuelo con decisiones poco conservadoras. Quedo bajo varias veces, pero recupero y estoy en buen ritmo.

Llego a completar 150 km  (que eran la mitad de mis objetivos logrables) a las 11:40 hs aproximadamente. Para ese momento quedaban entre 4 y 5 horas más de vuelo.

Nuevamente me encuentro con las dos opciones:

1. Con un vuelo conservador hay muchas chances de llegar a 300 km nuevamente (calculando hacer otros 150 km en 4,30 horas aproximadamente).

2. Arriesgando un poco más, puedo tratar de arrimar o llegar inclusive a 400 km. Esto requería alcanzar  200km o mas en mismo tiempo, y para eso había que apurarse un poco.

¿Adivinen qué opción elegí? Efectivamente, siendo el último día, ahí vamos… ¡a por todo!

Logro techos más altos en las térmicas más fuertes (turbulentas obvio), y justo cuando empiezo a creer que los 400km son posibles… termino aterrizando un poco antes de las 13hs a 200 km del despegue.

¿La causa? No los voy a dejar en suspenso. Se me cruzó el “mítico” apagón del mediodía, famoso por arruinar las ansias de vuelos XC de los pilotos que vuelan en estos lugares.

Este factor creo entender de qué se trata. Sólo estaré seguro si tengo más oportunidades de volarlo, y lo confirmaré cuando no sea parte de sus víctimas. Es un gran tema para discutir en algún curso de cross, si insisten 😉 

Si bien el objetivo quedó lejos, despedirme de Brasil con otro vuelo lindo de 200 km me dejó contento. Por si fuera poco, como en todos los aterrizajes, se suman locales con una sonrisa y te ayudan a plegar.

La gente de aquí es generosa y muy amable. Me invitan a su casa, me ofrecen comida, me prestan el baño para una ducha y hasta me dan ganas de pasar unos días aquí disfrutando de su hospitalidad.

Pero será otra vez. Rápidamente llega el rescate, servicio eficiente si los hay, y me despido de mis nuevos amigos para ir a buscar a Tomas, que junto con Ludvik son los dos pilotos de eslovenia que compartieron estos 12 días de vuelo conmigo.

Para los que quieran números, les resumo este viaje:

  • Cerca de 1500 km recorridos
  • 42 hs repartidas en 9 vuelos. Esto incluye el vuelo de Patú, la hermosa montaña que visitamos para volar por placer un dia que la condiciones no eran para vuelos de cross.

Resultados de Competencia

Este campeonato 2020 del XContest es el de mayor importancia en el mundo en cuanto a vuelos de cross dura todo un año y recién empieza.  

Primer puesto en Standard

Primer puesto en categoría Sport

Tambien quedé bien ubicado en las categorías Serial y Open pero con tantos pilotos haciendo buenos vuelos esto no durará mucho tiempo, el podio cambia día a día.

Hay muchos pilotos que quedan aquí, muchos otros están llegando desde todo el mundo.

Hoy estoy feliz de estar al tope de las posiciones al menos en el comienzo, y confío que es posible terminar posicionado bien alto al menos en la categoría de parapente que tenemos.

En breve, tendremos un resumen de este Brasil 2019 desde otro enfoque.

Agradecimientos

Gracias a mis principales sponsors Abelardo de Kraft (paramotores y productos de vuelo) y a Skywalk Paragliders.

Gracias al apoyo de la Municipalidad de General La Madrid, y al invalorable y motivador esfuerzo de amigos, colegas, compañeros, familia y allegados.

Infinitas gracias a todos y cada uno de los mensajes de buenas vibras y felicitaciones, realmente alientan y motivan a dar todo.

¡La vela Arak se portó increíble! No sólo trepa y planea lindo, además resiste llevar llevar debajo de ella, en cada vuelo,  a muchos argentinos y simpatizantes de Skywalk de todo el mundo.

A todos, muchas gracias.

PD: Eurimar JR, de Quixadá Aventuras, esta empresa que nos asistió en nuestros vuelos, voló ese mismo día 311 km aproximadamente.

Con esto logró su récord personal con un parapente EN:C, y dejó confirmado que era posible superar los 300 km ese día.

¿Debería arrepentirme de arriesgar los 300 por ir a más? Disculpen, pero sigo feliz de la osada decisión de arriesgar.  

No hay dos sin 3!

Si recapitulamos un poco, desde que llegamos a Brasil hubo 4 días de pronóstico perfecto para el vuelo.

El primero de esos días, fue el segundo día de vuelo que nos tocó. Ese día pudimos concretar un vuelo largo aterrizando a 300.6km del despegue (la CND le dio 304 puntos OLC).

El segundo día perfecto para vuelos XC no pudimos volar porque recién volvimos del rescate a las seis de la mañana. Cosas que pasan.

Luego de unos días flojos, el Miércoles 9 volvimos a tener el clima y el viento a favor y salió nuestro segundo gran vuelo, donde hicimos de 303km desde el despegue (ver relato del vuelo aquí). La CND calificó con 311 puntos OLC en base a los km recorridos en total.

Y el Jueves 10, a pesar del cansancio no se podía desaprovechar la jornada. Salimos a dar todo y el resultado está a la vista: nuevamente llegamos a la zona de Magdalena y un poquito más, marcando 311 km desde el despegue y obteniendo 315 puntos OLC.

Volar es mucho más que sumar KM

Uno quiere volar mucho y superarse y alcanzar records personales y quizá llegar a figurar en algún podio. Pero los números no son todo.

Volar es emoción. Y los tracks no describen las emociones del piloto a lo largo del vuelo.

Volar nos llena de sentimientos.

Volar en un poco la felicidad que sentimos al estar en el aire, girando con los pájaros… Es levantar la cabeza y ver el ala extendida sobre nosotros.

La emoción de volar es lo que te hace despertar las ansias de estar en el aire cuando ves que el día está lindo.

Y las ganas de volar son también eso que nos llena de bronca y nos causa enojo por los errores que cometemos y que nos dejan aterrizados en el medio del campo cuando todavía hay condiciones térmicas que no supimos aprovechar.

Vistos en la tabla de vuelos, los tracks no dicen nada acerca de la ansiedad y los nervios que traía en la mochila al llegar a Brasil.

No dicen que pensaba que acá todos los días se volaba en térmicas +100 y que había que pelear con los núcleos violentos todo el tiempo.

No dicen nada del paisaje, que cuando es nuevo para vos, y no importa cuanta experiencia tengas, te hace pagar caro los errores de novato.

No dicen nada de lo linda que es la gente local, la amabilidad y la hospitalidad que brindan. Y tampoco dicen nada de cómo se extrañan los amigos en el tercer tiempo, cuando uno logra lo que quiere y busca el abrazo de los que aprecia.

Emociones encontradas

Estos días en Brasil estuvieron muy llenos de emociones. Linda y feas, pero todas fuertes.

El primer vuelo fue un logro largamente anhelado. No solo por el record personal, sino por estar volando en un lugar del que siempre escuché hablar y dónde siempre soñé desplegar el ala.

Pero luego de ese primer vuelo vinieron días flojos. Con la falta de buenos vuelos y, lógicamente, de resultados, se despertaron demonios que hace años no veía y que pensé que no iban a volver a aparecer.

¿Qué demonios? Presión por lograr resultados, frustración por cada vuelo “malo”. Desconfianza en mi capacidad para poder repetir otro vuelo largo y cumplir los objetivos que traía a este viaje.

De pronto aparece el miedo de no saber si “mi” forma de volar sirve aquí en Brasil. ¿Será que aquí hay que volar distinto? Me molestaba mucho la idea de volver a casa con un solo vuelo de 300km.

Cuando uno duda de lo que sabe hacer (lo que toda la vida dió resultado ) y empieza a probar otras cosas para encontrar y trepar témicas, comete errores. Cuando perdemos la seguridad, y las cosas nuevas que intentamos no funcionan, aparece un malestar que no ayuda en nada.

El miércoles 9 el clima era perfecto, una nueva oportunidad para lograr otro vuelo largo. ¡Y se dió! El segundo vuelo a Magdalena me devolvió la confianza que necesitaba. Los demonios se fueron.

Y el Jueves 10, nuevamente salgo a volar en mi estilo: “Que salga lo que salga”.

Confiado en los resultados, porque volando como me gusta soy feliz. Me gusta salir para adelante, girar poco donde las condiciones son débiles. Acelerar, no perder tiempo. Así me gusta el vuelo, así disfruto cada momento.

Este estilo de pilotaje me dió muchas alegrías y aunque también alguna vez me dejó tirado en el campo muy temprano, me define.

Y este Jueves, volar rápido me pagó bastante. Hice el mismo recorrido del día anterior, pero en una hora menos.

Con esa hora extra podría haber sumado más KM, pero las condiciones estaban aflojando para entonces.

Lo complicado en ese punto es que pasando Magdalena hay una zona donde el rescate es muy dificil. Con mejores condiciones no hubiera dudado, pero al estar aflojando el día había grandes chances de quedar en medio de la nada.

Evaluando todos los factores, la decisión estaba clara y nuevamente terminamos allí el vuelo.

Patrocinadores de los vuelos de Damian
Gracias a Paramotores Kraft y Skywalk

En este punto tengo que agradecer mucho, muchísimo, a mis profesores y a mis compañeros del Polideportivo Municipal de General La Madrid.

Realizar dos vuelos largos, uno de ocho y otro de casi nueve horas, en menos de 48hs no es fácil.

Gracias al entrenamiento que hice con ustedes pude meterle pilas al segundo día.

En otras condiciones físicas esto hubiera sido impensable

Este nuevo logro me deja muy contento. Estoy feliz de haber vuelto a mi estilo, habiendo confirmado que mi forma de volar rinde cuando las condiciones acompañan.

Y de aquí en adelante, volaré así. De esta forma que puede salir bien o mal, pero que me divierte y me hace feliz.

Bonus para Pilotos

Si se fueron a mirar el track de este último vuelo en la CND , van a ver una remontada desde muy bajo alrededor de una hora después de despegar.

No es para decir “qué capo” que lo menciono, es para mostrarles el error que cometí y lo bajito que quedé en una zona donde había térmicas fuertes. No sólo bien volables, sino que de tan fuertes eran capaces de sacarte casi del piso.

Yo estaba yendo a aterrizar y dando por terminado el día cuando por el golpe del vario me doy cuenta que la térmica que perdí me quedó adelante y que ahí donde estaba por bajar es donde se estaba desprendiendo.

Giré ese núcleo a baja altura no porque quería rescatar el vuelo, sino porque era muy peligroso pasarlo de largo y aterrizarle ahí al lado.

Tomando desiciones correctas, nunca tendríamos que rescatar un vuelo así de bajo. Cuando pinchamos el vuelo es siempre más sano enfocarse en el aterrizaje seguro que querer remotar girando cerca del suelo.

¡Buenos vuelos!

Fotos del Día

No son las 7 am y tenemos la rampa llena y el sol pegando lindo. ¡Así es Brasil!

Fin de un gran, gran vuelo:

Otro gran vuelo: 311km

Estábamos esperando esta oportunidad, y se dió.

Finalmente el clima acompañó las ganas de volar y ayer (Miércoles 9/10) nos regaló un día de térmicas sólidas como para poder consolidar la marca de 300km que establecimos la semana pasada.

Como todos los días, a las 5AM estábamos levantados y desayunando, A las seis en punto salimos para el despegue de Assú, y no eran ni las siete de la mañana cuando ya teníamos los primeros remolques.

Las condiciones muy suaves todavía, salían las dos bandas una tras otra. Dos pilotos quedaron muy bajos, con toda la apariencia de terminar aterrizados ahí cerquita. Para el asombro de todos, rescataron los vuelos con no más de 80 o 100mts de altura.

Este cuadro pinta solito el nivel de pilotos -acá no hay ninguno malo- y las condiciones térmicas de la zona.

El resto nos ponemos a esperar con paciencia. A lo lejos, al este, se veían venir unos cumulitos, pero desconfiamos que llegaran con viento.

Afortunadamente, pudimos despegar justo antes que llegaran. Y como llegaron con viento y se armó una calle espectacular, salimos volando de una manera increíble, casi sin girar.

No es que hubiera grandes ascendentes, las condiciones eran suaves, pero estando las nuves cerquita en 900 o 1000 metros, el avance era sencillo. Pudimos recorrer 55 o 60 km de distancia en la primera hora.

Cúmulos de la mañana

La segunda hora de vuelo rindió menos. Fue marcada por cúmulos un poco más espaciados, la calle de nubes que teníamos más temprano se desbujó. Sin embargo, el avance seguía siendo bastante rápido y pudimos sumar otros 40 o 45 km.

Esto dejó un excelente promedio para el primer tercio del vuelo y aunque las condiciones desde ese momento empezaron a aflojar la velocidad, no perdimos el foco de marcar otros 300km.

La tercera y la cuarta hora, llegando al mediodía, fue lentísima. Si ven el gráfico entre las 11:30 y las 13:30 el avance es muy poco.

Los pilotos de esta zona lo llaman “el bajón del mediodía” por la frecuencia con la que a esta hora terminan aterrizados. Y casi, casi.

Hubo dos momentos de estar muy bajo y se ven en el gráfico claramente. Con maña y esfuerzo pudimos rescatarlos, y seguir volando ya más tranquilos por la tarde con techos más altos que dan mayor seguridad.

Se sabía que el promedio de distancia empezaba a ser muy bajo, pero los 300km todavía eran posibles, así que seguimos adelante hasta concretar un nuevo record.


“Este vuelo es mi record personal de distancia, y de horas también.”

Damián

311km, 8:50hs

El aterrizaje fue nuevamente en la zona de Magdalena, y no por casualidad, ya que allí el curso de la ruta favorece el rescate.

El track está disponible aquí: http://cnd.favl.info/leonardo/flight/37493

Luego de casi nueve horas de vuelo, todavía disfrutando el logro, ya pensamos en los nuevos días que tenemos por delante.

¡Gracias a todos por el aguante!

En Brasil, el cielo azul no paga

Hoy madrugamos como nunca.

A las 4:30 ya estábamos arriba, para desayunar y trasladarnos al despegue.

Nuevamente un cielo muy azul, pero con el condimento de un vientazo que daba miedo. Los más avezados sacaron las dos bandas de la mochila y le pusieron pecho, pero en las rachas más fuertes terminaban todos volando para atrás por mucho acelerador que pusieran.

El amigo de Eslovaquia que vuela una Delta prefirió no salir, al igual que algunos pilotos que vuelan velas de dos bandas.

Pero la Arak es guapa y cuando alrededor de la 10 de la mañana bajó un poco el viento, pudimos despegar y hacer unos km.

Las nubes nunca se armaron. Todos los pilotos del grupo que salimos a volar terminamos aterrizando en un radio corto. El nuestro quedó en 64km.

Estás son algunas fotos del aterrizaje y de mi rescate, que me acercó amablemente hasta la ruta.

Como puede ver, el cielo se ve hermoso, pero sin nubes no hay nada que hacer…

De los pilotos del grupo, Tomas fue el único afortunado que pudo hacer un vuelo largo y se quedó con el mejor vuelo del día de hoy: casi 274 km.

Mañana y pasado hay buenos pronósticos. Será cuestión de esperar.

139km para arrancar la semana

La idea de venir a Brasil tiene que ver con buscar los vuelos que la geografía de nuestra zona nos dificulta.

General La Madrid es zona de vuelos cross y todo el que ha roto sus records de distancia volando allá lo puede confirmar.

Tanto la Tequila como la Chili demostraron que los 250 y más km son posibles con una vela EN:B. Si no se dieron vuelos más largos es porque el viento predominante sopla hacia el sur, y al sur el mar nos pone un límite implacable.

Entonces el objetivo para esta Arak que también es una vela EN:B fue bastante simple: llevarla a 250 km y más. ¿El objetivo ideal? Seis vuelos de 300km.

El primer vuelo de 300km lo tuvimos al segundo despegue. Desde entonces el clima, lamentablemente, no acompañó.

El fin de semana fue poco lo que se pudo volar. En esta zona al parecer no existe lo que nosotros en el llano bonaerense conocemos como “térmicas azules”. Aquí, un día sin nubes es un día que no se sube. O se sube poquito.

Campeones del mundo, pilotos de velas de dos bandas y hasta algunos con records mundiales de distancia en su categoría estaban aterrizados (y rescatados) antes del mediodía, almorzando juntos como cualquier familia dominguera.

Hoy lunes había hambre de vuelo, aunque el pronóstico se sabía flojo.

Antes de las 7 ya había pilotos despegando. Los dos tornos iban y venían. Algunos pilotos que pinchaban el vuelo volvían al despegue y lo intentaban nuevamente.

Algunos salieron hasta tres veces antes de poder alejarse. Mientras tanto, llegaban avisos de pilotos aterrizados a pocos kilómetros. Recién a las siete y media se fue de cross el primero.

Los pilotos que esperábamos el turno del despegue a la par que una mejora en las condiciones, estábamos tranquilos hasta que se rompió uno de los tornos.

Esto trajo algunas demoras y nervios, y recién despegamos alrededor de las 8:30.

Increíble foto del despegue de hoy, cortesía de la gente de QuixadaAventura!

Para ese momento, los techos que se reportaban estaban apenas en 800mts.

Con condiciones tan suaves, similares a las de los últimos dos vuelos, se hacía poco probable poder superar los 100km, ni hablar de llegar a los 300km.

En tres horas y media de vuelo apenas se arañaban los 100 km de distancia, seguíamos intentando volar todo lo posible, aunque la motivación era poca.

Pero con un pronóstico que mejoraba hacia el mediodía, había que sostenerse y avanzar esperando la condición. Hacia las diez y algo, los techos subieron a 1200 o 1300 mts. Y al mediodía aparecieron los primeros cúmulos, no en fila, pero cercanos. y después algún techo rondando los 1500, pero con ascendentes siempre suaves.

No obstante lo que se tardaba en remar cada térmica, el avance se aceleró un poco. Y por un momento, haciendo cálculos de horas de luz y especulando con lo que se pudiera avanzar, hubo un espacio a la ilusión de otro vuelo de 300 km.

La última hora del vuelo permitió por fin aumentar la velocidad y avanzar unos 50km, pero nada más. Aterrizamos a unos 139 kilómetros del despegue.

El track del vuelo muestra todo esto y más datos: http://cnd.favl.info/leonardo/flight/37455

El gran consuelo es que quedan días por delante, que los pronósticos mejoran, y que hacer el mejor vuelo del día con la vela más lenta es señal más que positiva acerca del nivel que manejamos.

¡Mañana volamos de nuevo!

Otros dos días de vuelo en Brasil

Después del descanso del viernes, ayer y hoy salimos a disfrutar el vuelo.

Ayer sábado no era un día para grandes distancias, el pronóstico ya anticipaba que los techos iban a estar por debajo de los 1500 mts hasta el mediodía y las térmicas no iban a ofrecer potencia.

Esto se puede ver en el track del vuelo de ayer: 59km en poco menos de dos horitas.

En un vuelo cross las horas de mayor actividad térmica hay que exprimirlas. En una zona como esta, que tiene tantas horas de sol y condiciones térmicas potentes, se hace factible hacer más kilómetros y lograr vuelos record en cada categoría.

Pero cuando se intenta superar los 200, 300 o más km, el tiempo que uno tarda en hacer techo en cada térmica es fundamental.

Un día con térmicas +2 (y menos) no tendrá techos mucho mayores a 1500mts. Era el caso de este día.

Incluso esa termica más potente que puede verse en el gráfico, en su parte superior no tenía potencia para perforar la sólida capa de inversión.

Por eso se hace necesario cambiar el modo mental. Bajarse del modo “compe” y sencillamente disfrutar el vuelo, el paisaje y practicar las mañas que permiten sostenerse “en un cerito” hasta encontrar algo.

Cuando el objetivo deja de ser sumar KM se puede volver a lo básico, a esos primeros vuelos que todos tuvimos donde “entender” la térmica y llegar a su techo fue nuestro trofeo.

El día de hoy no tenía mejor pronóstico, de igual manera salimos a volar temprano, en condiciones muy débiles. Aquí las nubes son sinónimo de térmicas. Si no hay nubes, no se sube. Y hoy el cielo estaba radiante de tan celeste.

A pesar del pronóstico del fin de semana, son muchos los pilotos de Europa y otras regiones que escapan al invierno y llegan a aprovechar nuestra primavera. Muchas velas en el aire, pilotos de todo el mundo: Inglaterra, China, Bulgaria, Francia. Todos pilotos avanzados volando velas de dos bandas.

Hay una Delta de un piloto de Eslovaquia, pero es la única excepción. La Arak es la única vela “lenta” del grupo, pero un día malo como el de hoy a la mañana da el mismo resultado para todos los pilotos: puros pianos.

Apenas uno o dos de todo el grupo han podido alejarse algo del despegue, pero como decíamos antes, es un día para volar por puro gusto y disfrutar del sol y del paisaje.

Para ver en vivo vuelos de algunos de estos otros pilotos que están volando, pueden hacer click aquí.

Volar en Patu (o Patú)

Se nos presentó la oportunidad de ir a un despegue que queda a 90km de Assú, y allá estamos yendo, a conocer otras rampas y volar otros paisajes.

El sitio en cuestión es Patú, un despegue de montaña que también es cuna de vuelos de distancia. Hoy no había condiciones de cross, pero era un lindo día y valía la pena volar ese paisaje tan distinto al habitual.

Este es el track del triangulo de hoy, un vuelo de tarde a pleno disfrute: http://cnd.favl.info/leonardo/flight/37454

Notas post vuelo

Ayer fue un gran día.

Quiero agradecer a los sponsors, porque sin el apoyo fundamental de Abelardo de Paramotores Kraft y de Skywalk, este record mío personal de 300 km no habría sido posible.

A los amigos y la familia, gracias por el aliento y la compañía durante los vuelos. Tengo fotos y videos que se hace imposible compartir cómodamente a la distancia pero que quiero que vean. A la vuelta ya nos juntaremos y les contaré más detalles. Dicen las malan lenguas que hasta puede haber algún asau y todo!

Acerca de la rutina diaria

Según los planes, la idea era volar tres o cuatro días seguidos, descansar uno si hacía falta y así. Hoy que sería el tercer día de vuelo… no se vuela, y quería contarles un poco por qué.

Para los que no están familiarizados con la dinámica de los rescates en esta zona, vale aclarar que hay varias empresas que asisten a los pilotos que deciden emprender estos vuelos XC.

Normalmente, si dos o más pilotos aterrizan en la misma zona, las empresas se ponen de acuerdo para que sólo vaya una a la zona y rescate a todos. Hoy por tí, mañana por mí, dice el refrán.

El aterrizaje en la zona de Magdalena tenía muchas ventajas y facilitaba un pronto regreso a la posada, no fue casual bajar allí.

A pesar de haber aterrizado ayer temprano, el rescate se hizo esperar.

Lo que demoró finalmente el rescate es que otro piloto -que hizo apenas unos pocos kilómetros más- quedó en una zona bastante inaccesible.

Una vez que él fue rescatado, pasaron a buscarme a mí y así fue que entre una cosa y otra llegamos de vuelta a la posada alrededor de las 6 de la mañana de hoy, y casi sin dormir.

Impensable salir a volar en esas condiciones.

Más allá del ambiente jovial, la rutina es estricta. No son vacaciones de vuelo sino un entrenamiento deportivo serio, con rutinas firmes.

Aquí en Assú, el día de vuelo empieza tempranísimo. A las 5AM, ¡todos arriba!

Se desayuna hasta las seis y a las siete de la mañana ya se está en rampa para ir despegando uno a uno.

La lógica y la seguridad mandan, no hay forma de encarar un vuelo tan exigente sin haber tenido una noche de buen descanso. Por eso a pesar de que hoy viernes el día prometía mucho, se decretó una pausa forzosa.

Un poquito más del vuelo de ayer, o mejor dicho, del aterrizaje…

Lo bueno es que esta tarde “libre” me permite contarles con más detalle que en el día de ayer, al momento de aterrizar, tenía una tribuna de pilotos locales que venían siguiendo el vuelo y vinieron a recibirme.

Un gran campo para aterrizar, y al otro lado de la calle, la ciudad de Magdalena.
Pilotos locales reciben a Damina al aterrizar en Magdalena (Brasil)
Pocas veces aterriza uno de un gran vuelo con tanto público!
Pilotos locales reciben a Damina al aterrizar en Magdalena (Brasil)
Comité de Bienvenida! Me hicieron sentir como en casa.

¡Mañana volamos nuevamente! Los invitamos a seguir el vuelo en vivo desde las 7-8 de la mañana.

Segundo día de vuelo en Brasil… y alcanzamos el primer objetivo!

Hoy Jueves 3 de Octubre el día empezó más tarde que ayer. O al menos, ¡el despegue fue más tarde!

La gente de QuixadáAventura comparte fotos en su cuenta de Instagram

Estabamos en rampa antes de las 8, pero los pilotos que salieron temprano hicieron pianos, así que esperé un poco y finalmente despegué alrededor de las 8:07 am.

Para los que quieran ver algo más de ese momento, el equipo de QuixadáAventura compartió en su cuenta de Instagram un mini video del despegue: ver aquí.

Foto del segundo día de vuelo en Brasil

Algo del Vuelo

Como ayer, las condiciones al principio fueron muy suaves, en términos de potencia en las térmicas y viento.

Con el correr de las horas levantó el techo pero aún así se avanzaba lentamente.

En las primeras 4 horas hubo un avance de alrededor de 100km, poco más.

Los techos eran de 1500 mts como máximo.

Parecía que a ese paso el día no iba a permitir mucho más pero con paciencia y paciencia, hubo recompensa.

Al cruzar la zona de las sierras de Limoneido do Norte y el río Jaguariba los vientos fueron más favorables y las transciciones se hicieron más rápidas.

Ya pasando el mediodía las térmicas superaron los 2000, hacia la media tarde, en el pico del día llegaron a 2500 y no mucho más. La altura máxima del vuelo estuvo en unos 2680 mts.

Peleando un poco con la altura, de a ratos volar bajito permite ver el paisaje en detalle:

Claro que no es lo que un piloto quiere, y a veces vienen otros pilotos a hacer compañía y en bandada se vuela mejor:

Un poco más de altura y unos kilómetroa adelante tuvimos más compañía:

Y al aterrizar, ¡el mejor recibimiento!

Gracias a los nuevos amigos por compartir esta aventura.

Track del vuelo: http://cnd.favl.info/leonardo/flight/37413

Resumen del vuelo:

  • Despegue en torno aeródromo de Assú, alrededor de las 8:07 am.
  • Duración: 8:36
  • Distancia recorrida: 300.6 km

Sigan conectados, ¡pronto habrá más novedades!

Primer día de vuelo en Brasil

Luego de un viaje largo y agotador, fui recibido por Paulo Cadete que amablemente me alojó en su casa.

Llegué a destino el Martes 1ro de Octubre por la madrugada, de modo que aproveché el día para descansar y planear el vuelo de este martes.

La zona no sólo es ideal para vuelos durante todo el año, sino que la duración de la jornada y las características geográficas y del clima local hacen posible un vuelo térmico a la hora que en otros lugares apenas iríamos por el primer café.

La foto de la izquierda muestra la calidad de los desarrollos nubosos , desde las 7 am, las térmicas ya están funcionando con ganas.

El plan de hoy no fue muy ambicioso: apenas conocer el despegue y las condiciones de la zona. Esperabamos concretar un buen vuelo para entrar en calor y poder hacer un plan más concreto para los objetivos de los próximos días.

Vista de seguimiento de los vuelos. https://lestarpe.com/seguimiento-en-vivo/

Track del vuelo: http://cnd.favl.info/leonardo/flight/37390

Resumen del vuelo:

  • Despegue en torno, alrededor de las 7 am.
  • 1:52 minutos de duración
  • 54km de distancia
  • Un día con grandes desarrollos desde la salida del sol, pero por lo mismo con condiciones térmicas suaves y techos bajos durante la primera parte de la mañana.

Estas condiciones pueden apreciarse en los gráficos del análisis del vuelo en el sitio de Leonardo:

Fin del primer paseo. Aterrizado y esperando rescate.

Tenemos un mejor pronóstico para mañana miércoles, así que los invitamos a seguir el vuelo en vivo desde las 7-8 de la mañana.