Objetivo cumplido!

Volar desde las primeras hasta las últimas térmicas de este maravilloso sertao, haciendo más de 350km en 10 horas, fue un objetivo/sueño cumplido.

Pero primero lo primero.

Algunos pilotos se fueron. Otros llegan.

Comparto el trayecto al despegue con uno de los recién llegados. Nos saludamos. El chófer habla con él en portugués. Ya entiendo bastante . Lo llama Olímpica. Mi sorpresa es grande. Sólo sé de un piloto con ese nombre: Olympio Faissol, recordista del mundo, que forma parte de los míticos equipos brasileros varias veces record del mundo.

Le preguntó. Me lo confirma. Me presento y otra sorpresa: me responde en español.

Hola Damián!

Para más sorpresa, me cuenta:

-Yo hablo en español. Viví en Buenos Aires unos años. Te conozco. Ví tus vuelos. Quería ir a tu ciudad, pero nunca tuve tiempo. Mucho trabajo 😳.
-¿Nunca volaste en Argentina?
-Sí, en Zárate. ¿Conocés? Con Facundo Monteverde. El me tuvo mucha paciencia por que yo no sabía nada de volar en torno. Tampoco pude despedirme como corresponde. Si lo ves, dale saludos y agradecimientos de mi parte
.

Con estas líneas, cumplo mi palabra. 😉

Llegamos al despegue y son apenas las 6:15 de la mañana. Al rato despegan los pilotos de acro, que aprovechan la abundancia de tornos disponibles. Es el show de todos los días, que me encanta y me llena de ganas de despegar yo también, y empiezo a prepararme.

Se hacen las 7am.

Estoy listo. Aún no despega nadie. El riesgo de salir temprano es muy alto. Un aterrizaje en un mal lugar, aunque sea 2 km atrás del despegue, puede costarte perder el día entero. En esta zona hay lugares que son muuuuy complicados para salir, montes cerrados de jurema y espinillos.

Esperar, esperar, esperar. Me dedico a mirar el desarrollo de los cumulitos que empiezan a armarse y calcular si ya están listas las térmicas.

Confieso que hay una habilidad que he desarrollado por la necesidad de tapar un defecto. Soy tremendamente ansioso por despegar. Por lo cual, son muchos los vuelos que despego antes de lo que debería y luego paso horas arrastrándome para no perder el día.

No me es divertido. Y sólo es un buen “negocio” si volás hasta el final del día.

De ser ese el caso, tal vez te lleves unos kilómetros de plus por haber sobrevivido. Pero a un costo muy alto. Hay mucho riesgo de perder todo, y además, en mi caso es muy desgastante. Mucha concentración. Pilotaje exigente. Mucho gasto de energía para unos pocos kilómetros que cuando sacás cuentas no hicieron tanta diferencia.

La mayoría de las veces que me ocurre esto es en contra de mi voluntad, pero sabiendo de esta virtud de poder girar y sostenerme en condiciones pobres, no dudo ni un segundo. ¡A usarla!

Con una vela EN-B la única forma de sumar muchos kilómetros es pasar muchas horas en el aire. Estando en Brasil quiero volar desde la primera hasta la última térmica, así que ahí vamos.

Despego y un segundo después despega un Enzo 3. Me pasa y continúa remolcando delante mío. Miro por detrás, y vienen tres velas, dos Ozone y una Gin . Vamos a ser 5.

Volar rodeado de muchas velas ayuda bastante en esta parte del día. No somos un equipo pero tenemos la misma necesidad de térmicas. Y no abundan a esta hora.

Por eso resulta que sin proponerlo, terminamos trabajando como uno.

Están todos atentos a la vela más lenta. Ellos aprovechan todo recurso utilizable. Sé que donde haga dos giros con mi Chili, aunque apenas esté girando un cero, vendrán todos en seguida. No sólo son velas rápidas. Son buenos pilotos e inteligentes.

No me molesta que vengan. Una vez cerca, encontrar el núcleo pasa a ser un trabajo repartido 😉

Hacemos techo. Mientras tanto, miro qué velas son: dos Enzo, un Zeno, un Leopard y para mí sorpresa, una Delta. Me alegra. Con la Delta podemos viajar juntos, cosa que me encanta.

El techo es bajo, unos 600 metros. Nadie se tira. Creo que es el miedo más grande de todos acá. Perder el día por salir temprano. Quedar aterrizado en la primera hora. Pero todos queremos ese plus de kilómetros y a veces despegamos creyendo que está mejor de lo que está.

Pienso que es poco inteligente largarme yo primero: con semejantes velas debería ir atrás. Pero no resisto. Me largo. Y a los metros encuentro un núcleo mejor. Tres de los pilotos me siguen. Damos unas vueltas más, ganamos unos metros y otra vez la misma situación.

Pienso que sí estuviera solo tiraría para adelante, así que lo hago . Esa fue la estrategia, o la excusa para hacerlo. El Delta ya había quedado bajo en la última térmica y con eso había perdido a mi compañero favorito.

La línea que elijo es mala. Me hundo. Obviamente nadie me copia 😂😂. Y quedo solo otra vez. Cómo en todos los vuelos hasta ahora.

Pero la Chili 5 es salvadora. Su enorme virtud es subir. Ya la comparé con muchas velas. Realmente sube muy bien y admito que salva algunos errores 😉

Luego veo que la vela que pensé que era Leopard, es en realidad una Flow Spectra, porque de pronto la veo cerca y volamos dos térmicas más juntos, hasta que nos separamos.

Otra vez sólo. Pero vuelo tranquilo. No me desespero por el ritmo. Quiero volar todo el día y esquivar el segundo CUCO que hay aquí.

El apagón de mediodía, le llaman. Famoso bajón de térmicas entre las 11.30 y la 1pm. Es un muy eficaz traga crosseros que se divierte rompiendo sueños 🤣Casi me atrapa. Fue mi punto más bajo, pero safé 😁

La recuperada me da confianza. Sé que no volveré a estar bajo. Me relajo y empiezo a disfrutar del paisaje. Hay varios morros. Las térmicas están definidas. Hay techo de 2400 metros y muchos cúmulos cúmulos. Me dedico a disfrutar a pleno.

Sé adonde voy, a las montañas de Caninde. Me quedan un poco a mí derecha. Se ven muy bien los cúmulos ahí, pero no es mi mejor velocidad. Sigo el viento.

Más alto llega un Zeno. Es Nasser. Con él compartimos empresa de asistencia y hotel. Veo que elige la montaña con sus calles de nubes.

Hace dos giros y continúa recto. Parece mejor idea que la mía. Pero su velocidad y planeo es mayor, así que no lo sigo. No podré saber si fue acertada o no la desición.

Sigo mi vuelo, para entonces ya los 300 km están cerca. Son el objetivo del día.

Paso la ciudad de Caninde. Y voy a sus montañas del sur. El sol está bajo. Hay mucha humedad. Y para complicar un poco más hay una quema con el humo por encima de la montaña. Si sigo viento de cola, la línea de vuelo me lleva a atravesar las montañas. Pero va cayendo el sol, ya se empeiza a ver poco y no hay muchos caminos de acceso en esa zona.

Son las cuatro de la tarde. A las 5:30 acá ya es de noche y no quiero complicar nada. Ya tengo mis 300km . Así que 45 hago grados a la derecha y a seguir la ruta.

Nasser se comunica. Esta aterrizado en el km 336. Y comenta que siguió la ruta por qué no veía si podía pasar la montaña. Le comento que tomé la misma desición y que voy a aterrizar con él.

Antes de llegar a ese punto, me encuentro con una térmica de sotavento de un morro. La aprovecho toda. ¡Es muy probable que sea la última! Llego hasta los 2400 metros nuevamente.

Aviso a Nasser que no me espere. Me alienta. Aviso a Víto, nuestro rescatista, que pase Caninde. Que cuando él pase por allá se venga con dos cervezas para festejar.

Hay que combatir la deshidratación. Vengo con cero alcohol y mucho Gatorade y agua. Incluso en este vuelo consumo tres litros de bebidas y seis barras de cereal 😂😂

Sigo volando y disfrutando cada minuto. Llegó a un hermoso dique. Subí el video en mi cuenta de Facebook, pueden verlo acá.

Giro una última térmica muy flojita, y a tirar pleno, porque se empieza a ver poco.
Aterrizo sobre la ruta a 368 km en línea recta desde el despegue. Luego al subir el track veo que el vuelo paga 385 puntos (ya lo dije aquí). Más que bien.

Me apuro a plegar. No quiero olvidarme nada por qué será de noche en breve.

Termino, baja el sol y llega el rescate rápido. Me doy el lujo de un brindis con cerveza, total ya sé que mañana no volaré porque la vuelta de hoy será muy larga y llegaremos tarde.

Efectivamente, llegamos a las 2 de la mañana. Si quisiera volar, entre cargar los equipos, bañarme, desayunar a las 5am y todo quedaría tiempo para apenas dos horas de sueño.

Vengo de 4 días seguidos de vuelo: no voy a hacerlo. Y lo sabía 😉.
Es tiempo de descansar. Así me lo plantee antes de llegar. Un vuelo largo se merece un descanso de premio.

Gracias a los que llegaron a leer hasta acá. Mañana seguimos. Tendré el Spot activo. Se solicitan buenas vibras. 💪

26 respuestas a “Objetivo cumplido!”

  1. Bravo Damian excelente lo tuyo 👏 buenas vibras van en camino desde venado tuerto Santa fe 💪
    Buena vida 👍

  2. Hermoso relato de de un hermoso día!!! A seguir disfrutando!!! Felicitaciones Damián y gracias por compartirlo.

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